Costes y precios

Cómo calcular el precio de venta de un plato sin perder dinero

Por el equipo de dosmesas · · 4 min de lectura

Tres métodos para poner precio a los platos de tu carta (factor, margen y mercado), cómo tratar el IVA y qué redondeos funcionan.

Camarera atendiendo en el mostrador de un local de hostelería
Foto: Patrick Tomasso en Unsplash

«¿A cuánto lo ponemos?». Es una de las preguntas que más se repiten cuando se monta una carta, y muchas veces se responde mirando qué cobra el de enfrente. Es un dato útil, pero si es el único, estás poniendo precio a tu trabajo con los números de otro.

Aquí tienes un método ordenado para fijar el precio de venta de cada plato: primero el coste, después el margen que necesitas, luego el mercado y, al final, cómo lo percibe el cliente.

Paso 0: conoce el coste real de la ración

No hay precio bien calculado sin un coste bien calculado. Necesitas el escandallo del plato: ingredientes, cantidades, mermas y coste por ración. Si aún no lo tienes, empieza por ahí; lo explicamos con un ejemplo completo en cómo hacer el escandallo de un plato.

Para los ejemplos de este artículo usaremos un plato con un coste de materia prima de 4,50 €.

Método 1: el factor multiplicador

Es el más usado en hostelería por su sencillez. Decides qué porcentaje de food cost quieres para ese plato y divides el coste entre ese porcentaje:

Con un objetivo del 30 %: 4,50 ÷ 0,30 = 15,00 € sin IVA.

Es lo mismo que multiplicar por un factor: con un 30 % de food cost el factor es 3,33; con un 25 %, es 4; con un 35 %, 2,86.

Ventaja: rapidísimo y coherente para toda la carta. Inconveniente: penaliza los platos caros. Un chuletón con un coste de 18 € a factor 3,33 saldría a 60 € sin IVA, probablemente fuera de mercado. Y un plato de pasta muy barato quedaría a un precio que deja poco dinero en caja.

Método 2: el margen en euros

Aquí piensas al revés: no en porcentaje, sino en cuántos euros quieres ganar con cada plato para cubrir personal, alquiler, suministros y beneficio.

Si tu análisis dice que cada plato principal tiene que dejar al menos 10,50 € de margen bruto, el plato de 4,50 € de coste iría a 15 € sin IVA. Pero el chuletón de 18 € de coste iría a 28,50 €, con un food cost del 63 %… y un margen en euros igual de bueno.

Este método refleja mejor la realidad: el banco no ingresa porcentajes, ingresa euros. Un plato con un 45 % de food cost que deja 14 € de margen puede ser mejor negocio que otro con un 22 % que deja 4 €.

Método 3: el precio de mercado

Ningún cálculo sirve si el resultado está fuera de lo que tu cliente está dispuesto a pagar. Revisa:

  • Qué cobran por platos parecidos los locales de tu zona y tu nivel.
  • Qué ticket medio tienes ahora y cuál quieres alcanzar.
  • Si el plato es un reclamo (lo que hace que la gente venga) o un complemento.

El mercado no te dice el precio, te dice el rango. Si tu cálculo cae dentro, perfecto. Si cae muy por encima, toca revisar la receta, la ración o el proveedor; si cae muy por debajo, probablemente puedas cobrar más.

Combinarlos: un ejemplo práctico

PlatoCosteFactor (30 %)Margen fijo (10,50 €)Mercado zonaPrecio final con IVA
Merluza a la plancha4,50 €15,00 €15,00 €16-19 €18,00 €
Risotto de setas2,80 €9,33 €13,30 €14-16 €15,50 €
Chuletón 500 g18,00 €60,00 €28,50 €30-38 €34,00 €

Los importes de las columnas de cálculo están sin IVA; el precio final se fija ya con IVA y redondeado.

Fíjate en el risotto: por factor saldría a 9,33 € y estarías regalando margen. Y en el chuletón: por factor sería invendible, pero por margen y mercado queda en un precio razonable.

No te olvides del IVA

En España, los servicios de hostelería tributan con carácter general al IVA del 10 %, y los precios que ve el consumidor deben ser precios finales, con impuestos incluidos. Así que:

Los 15 € sin IVA de la merluza son 16,50 € en carta. Si el redondeo psicológico te lleva a 18 €, tu food cost real bajará al 27,5 %. Si te lleva a 16 €, subirá. Haz siempre la cuenta hacia atrás.

Redondeos y psicología del precio

  • Evita los céntimos raros. 16,37 € transmite cálculo; 16,50 € o 17 € transmite carta.
  • En restaurantes de cierto nivel, los números redondos (18, 22, 26) suelen encajar mejor que los terminados en ,95, que recuerdan al supermercado.
  • No ordenes los precios en columna pegados al margen derecho: invita a leer la carta de abajo arriba buscando lo más barato.
  • Ten un plato ancla algo más caro que hace que los demás parezcan razonables.

Más técnicas de este tipo en el artículo sobre ingeniería de menú.

Cuándo revisar los precios

  • Cuando un ingrediente principal suba de forma sostenida.
  • Al cambiar de temporada o de carta.
  • Si un plato se vende muchísimo y la cocina no da abasto: probablemente está barato.
  • Si un plato apenas se vende: quizá no es el precio, pero conviene comprobarlo.

Subir precios da miedo, pero subir 1 € un plato que vendes 300 veces al mes son 300 € más al mes. Y la mayoría de clientes no lo notan si la experiencia sigue siendo buena.

Preguntas frecuentes

¿Qué porcentaje de beneficio debe tener un plato?

No hay un porcentaje universal. Lo habitual es fijar un food cost objetivo (muchas veces entre el 25 % y el 35 %) y comprobar que el margen en euros cubre tus costes fijos. Es más fiable mirar el margen en euros que solo el porcentaje.

¿Hay que poner el IVA en la carta?

Los precios de la carta deben ser finales, con IVA incluido. Es buena práctica indicar «IVA incluido» en la propia carta.

¿Cada cuánto se pueden cambiar los precios?

Cuando lo necesites, siempre que la carta y los precios expuestos estén actualizados antes de que el cliente pida.

¿Es mejor cobrar el pan y el servicio aparte?

Si los cobras, deben figurar de forma clara en la carta con su precio. Muchos locales prefieren integrarlo en el precio de los platos para evitar sorpresas en la cuenta.

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